7 cosas que tu seguro de hogar cubre y probablemente no sabías

Mucha gente sigue considerando el seguro de hogar como un «impuesto revolucionario» que el banco les obligó a contratar al firmar la hipoteca o como un simple requisito para dormir tranquilo por si hay un incendio. Sin embargo, ver tu póliza de esta manera es un error que te puede estar costando dinero.

Una buena póliza de hogar moderna es mucho más que un escudo contra catástrofes: es una auténtica navaja suiza de soluciones para esos pequeños problemas cotidianos que nos amargan la semana. A menudo, pagamos de nuestro propio bolsillo reparaciones o incidentes que, sin saberlo, ya están cubiertos por el seguro.

En Borrell & Piñol revisamos cientos de siniestros al año en Lleida y nos da rabia ver cómo muchos asegurados desaprovechan coberturas útiles por simple desconocimiento. Por eso, hemos recopilado las 7 coberturas más sorprendentes y prácticas para que empieces a sacarle rentabilidad a tu seguro desde hoy mismo.

Alimentos refrigerados estropeados

Imagina una tormenta de verano típica en nuestra zona o una avería en la red eléctrica que deja tu barrio sin luz durante más de 6 horas. Abres el congelador y el panorama es desolador: carne, pescado, marisco de Navidad o todos esos tuppers que habías preparado con esfuerzo se han echado a perder.

La mayoría de la gente tira la comida a la basura con resignación, pero tu seguro de hogar suele cubrir esta pérdida. Si la avería se debe a un fallo eléctrico externo o a una rotura del frigorífico, la compañía te indemnizará por el valor de los alimentos. Solo necesitarás hacer una lista valorada de lo perdido y, muy importante, aportar alguna prueba (fotos de los alimentos dañados o tickets de compra recientes). Es un dinero que te pertenece y que alivia mucho la reposición de la compra semanal.

Atraco fuera de la vivienda

Tu seguro de hogar no termina en la puerta de tu casa. Muchas pólizas incluyen cobertura de «atraco en vía pública». Esto significa que si vas por la calle y te amenazan para robarte el móvil, la cartera o el reloj, tu seguro de hogar puede indemnizarte por el valor de lo robado. Es importante diferenciar: cubre robo con violencia o intimidación (atraco), no suele cubrir el hurto (que te quiten la cartera del bolso sin que te enteres). Necesitarás presentar la denuncia policial para reclamarlo.

El servicio «Manitas» (Bricolaje)

¿Tienes que colgar una lámpara nueva y no tienes taladro? ¿Se te resiste el montaje de un mueble de IKEA? ¿Necesitas purgar los radiadores antes de que llegue el frío invierno de Lleida o cambiar la cinta de una persiana que se ha atascado? Deja de pedir favores a tu cuñado o de buscar tutoriales imposibles en YouTube.

Casi todas las pólizas de calidad incluyen hoy en día una o dos visitas al año de un servicio de «manitas» totalmente gratuito. El seguro cubre el desplazamiento del profesional a tu casa y las primeras horas de mano de obra (normalmente hasta 3 horas). Tú solo tienes que poner los materiales (la lámpara, el mueble o la estantería) y el seguro pone al experto. Es una de las coberturas más infrautilizadas y que más tiempo y dinero te puede ahorrar en mantenimiento básico.

Responsabilidad Civil familiar (y de mascotas)

Si tu hijo está jugando en el parque y rompe las gafas de otro niño de un balonazo, o si vas en bicicleta y rayas un coche sin querer, no tienes que pagar tú. La cobertura de Responsabilidad Civil de tu seguro de hogar actúa como un paraguas para los daños que tú y las personas que conviven contigo causéis a terceros en vuestra vida privada.

Además, si tienes perro (y no es de raza potencialmente peligrosa, que requiere seguro específico), la mayoría de pólizas de hogar también cubren los líos en los que pueda meterse tu mascota.

Rotura de vitrocerámica y mármoles

Es un clásico: se te escurre una olla pesada mientras cocinas y crac, la placa de inducción se raja. O se cae un bote de perfume en el lavabo y rompe la cerámica. La cobertura de «rotura de cristales» suele incluir también los sanitarios, las placas vitrocerámicas y las encimeras de piedra o mármol.

Daños estéticos

Imagina que se rompe una tubería dentro de la pared del baño. El fontanero del seguro viene, abre el agujero, repara la fuga y tapa. El problema llega ahora: hay que volver a alicatar ese trozo, pero tus baldosas tienen 15 años y ya no se fabrican. ¿Te quedas con un baño «a parches» con tres baldosas de otro color?

No, gracias a la cobertura de daños estéticos. Esta garantía obliga a la aseguradora a hacerse cargo del coste de cambiar todas las baldosas de la estancia (o pintar toda la habitación) para conseguir una armonía estética si no es posible encontrar materiales idénticos a los originales. Es la diferencia entre tener una casa «remendada» tras un siniestro o tener una estancia completamente renovada.

Asistencia informática y recuperación de datos

¿El ordenador no arranca? ¿Se ha borrado el disco duro con las fotos de la boda? Muchas aseguradoras ofrecen asistencia remota para limpiar virus, configurar el control parental o incluso servicios especializados para intentar recuperar datos de discos duros dañados.

Conclusión Como ves, tu seguro de hogar es mucho más útil de lo que parece. Si no estás seguro de si tu póliza actual incluye estas joyas, pásate por nuestra oficina. En Borrell & Piñol analizaremos tu contrato y te diremos exactamente a qué tienes derecho.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¿Listo para ahorrar en tu seguro?

Solicita tu comparativa gratuita en menos de 1 minuto y mejora tus condiciones actuales.

PLAÇA Mª AURELIA CAPMANY, 2 BAIXOS, Carrer de Maria Aurèlia Capmany, 2, 25005 Lleida

© 2026 Diseño web por Unlimitedd

Selecciona el seguro que deseas